Articulo #65
El Valle del Itata: Una gran historia aún no contada
FEBRERO DEL 2021
El historiador José del Pozo ha señalado a los jóvenes hermanos marinos, Antonio y Juan De Ulloa, en el siglo XVII, como algunos de los visitantes que consideraron los vinos de la región como los mejores del país: “Por la riqueza y el sabor de sus uvas, es un vino que se estima muy superior a cualquiera de los que se produce en Perú. La mayor parte de los vinos son tintos, pero se hace también Moscatel, cuyo sabor sobrepasa a cualquiera de su tipo hecho en España”.
Importante herencia fue la que dejó la orden misionera de la Compañía de Jesús, que se estableció en Chile en 1593 con el principal objetivo de evangelizar a los pueblos indígenas y extender su poder económico y comercial en América.
Rápidamente, en el transcurso del siglo XVII, fueron adquiriendo diversas posesiones, por donación y/o compra, lo que los llevó a desarrollar importantes industrias en el país, entre ellas, la vitivinicultura.
Importante herencia fue la que dejó la orden misionera de la Compañía de Jesús, que se estableció en Chile en 1593 con el principal objetivo de evangelizar a los pueblos indígenas y extender su poder económico y comercial en América.
Rápidamente, en el transcurso del siglo XVII, fueron adquiriendo diversas posesiones, por donación y/o compra, lo que los llevó a desarrollar importantes industrias en el país, entre ellas, la vitivinicultura.
En 1612 se establecieron en Concepción y adquieren la hacienda La Magdalena, que fue la base de su aterrizaje en la región, pero no la única. Importantes haciendas históricas de Bío Bío e Itata, tales como La Palma y Cucha Chucha, tuvieron una influencia clave en su desarrollo, por parte de los jesuitas.
Posteriormente, al menos quince propiedades importantes estuvieron en manos de la Compañía de Jesús, la mayoría de ellas, produciendo vino. Incorporaron adelantos técnicos, tales como amplias bodegas, con ventilación natural y refrigeración hidráulica, lagares de madera y cal, obteniendo algunos de los mejores rendimientos vitícolas del país. Debido a su expulsión en 1767, por parte de la Corona Castellana, las haciendas fueron confiscadas por la Gobernación de la Capitanía General de Chile y rematadas a privados, varias de ellas, cambiando de rubro.
Casi un siglo más tarde, durante la segunda mitad del XIX y tras la Independencia de la República de Chile, la presencia de tonelerías en la región se transformó en una industria complementaria a la producción de vino, de gran importancia económica.
Posteriormente, al menos quince propiedades importantes estuvieron en manos de la Compañía de Jesús, la mayoría de ellas, produciendo vino. Incorporaron adelantos técnicos, tales como amplias bodegas, con ventilación natural y refrigeración hidráulica, lagares de madera y cal, obteniendo algunos de los mejores rendimientos vitícolas del país. Debido a su expulsión en 1767, por parte de la Corona Castellana, las haciendas fueron confiscadas por la Gobernación de la Capitanía General de Chile y rematadas a privados, varias de ellas, cambiando de rubro.
Casi un siglo más tarde, durante la segunda mitad del XIX y tras la Independencia de la República de Chile, la presencia de tonelerías en la región se transformó en una industria complementaria a la producción de vino, de gran importancia económica.
Auge y caída de una industria exportadora
En las principales ciudades de la región, existían tonelerías que utilizaban madera nacional para su elaboración, tales como raulí, pellín o alerce. En 1895 había 7 tonelerías en la provincia, de diversos tamaños. Fue una época de gran auge para los vinos itatinos, los que se exportaban al Perú y California, además de los centros mineros del Norte de Chile. Sin embargo, a principios del siglo XX, fenómenos adversos asociados al alcoholismo y a la denominada “Cuestión Social”, impulsarían crecientes restricciones comerciales e intercambio de vino con los indígenas.
Habiéndose alcanzado el número de 89 litros de consumo per cápita en 1903, a partir del nuevo siglo se redujo el número de cantinas, se castigaba a los ebrios y se triplicó el impuesto a los alcoholes.
Habiéndose alcanzado el número de 89 litros de consumo per cápita en 1903, a partir del nuevo siglo se redujo el número de cantinas, se castigaba a los ebrios y se triplicó el impuesto a los alcoholes.
Progreso económico y social
En 1932 se limitó la superficie de viñedos en el país, lo que trajo consigo un aumento de los rendimientos, adulteración y bajos precios, declinando con ello la calidad del vino.
En el transcurso del siglo XX, la incorporación de otros cultivos y la plantación forestal, contribuyeron significativamente al empobrecimiento, como también a la degradación de los suelos, la sobre explotación del bosque nativo y de las fuentes acuíferas.
Tras la implementación de Reforma Agraria en la década de 1960, la zona experimentó una gran transformación espacial de la propiedad, eliminándose, casi por completo, los últimos vestigios aún subyacentes del pasado colonial. A partir de 1974 y tras la llegada de los militares al poder, el Gobierno de la Junta Militar promulgó el decreto Ley n° 761, que permitió la plantación de nuevos viñedos, lo que aceleró el proceso de modernización de la producción nacional de vinos. Un fenómeno que ha tenido notorios resultados en el Valle Central de Chile, pero menos significativos en el Valle del Itata, particularmente.
Recién hacia los primeros años del siglo XXI, comenzarían los primeros experimentos vitivinícolas transformadores en Itata. Tras la creación de Viña Zaranda en el año 2011 (Guarilihue) y su experiencia pionera en la incorporación de tecnología en la zona, varias son las bodegas pequeñas y familiares que han comenzado el proceso de modernización de la producción, la mayor parte de ellas, apoyadas por los programas de INDAP, FIA, CORFO y PROCHILE. Hoy en día, sin embargo, Itata aún muestra evidentes signos de rezago en materia de desarrollo agrícola y vitivinícola. Situado en la nueva Región del Ñuble – la más pobre del país en materia económica- urge un plan integral para el progreso económico y social de esta nueva región.
Itata es un valle con una gran historia y un enorme potencial para el cultivo de vides, la producción de vinos finos y la recuperación del patrimonio vitivinícola de Chile.
(Imágenes de Viña Zaranda)
En el transcurso del siglo XX, la incorporación de otros cultivos y la plantación forestal, contribuyeron significativamente al empobrecimiento, como también a la degradación de los suelos, la sobre explotación del bosque nativo y de las fuentes acuíferas.
Tras la implementación de Reforma Agraria en la década de 1960, la zona experimentó una gran transformación espacial de la propiedad, eliminándose, casi por completo, los últimos vestigios aún subyacentes del pasado colonial. A partir de 1974 y tras la llegada de los militares al poder, el Gobierno de la Junta Militar promulgó el decreto Ley n° 761, que permitió la plantación de nuevos viñedos, lo que aceleró el proceso de modernización de la producción nacional de vinos. Un fenómeno que ha tenido notorios resultados en el Valle Central de Chile, pero menos significativos en el Valle del Itata, particularmente.
Recién hacia los primeros años del siglo XXI, comenzarían los primeros experimentos vitivinícolas transformadores en Itata. Tras la creación de Viña Zaranda en el año 2011 (Guarilihue) y su experiencia pionera en la incorporación de tecnología en la zona, varias son las bodegas pequeñas y familiares que han comenzado el proceso de modernización de la producción, la mayor parte de ellas, apoyadas por los programas de INDAP, FIA, CORFO y PROCHILE. Hoy en día, sin embargo, Itata aún muestra evidentes signos de rezago en materia de desarrollo agrícola y vitivinícola. Situado en la nueva Región del Ñuble – la más pobre del país en materia económica- urge un plan integral para el progreso económico y social de esta nueva región.
Itata es un valle con una gran historia y un enorme potencial para el cultivo de vides, la producción de vinos finos y la recuperación del patrimonio vitivinícola de Chile.
(Imágenes de Viña Zaranda)