Articulo #57
Semillón: El decano de los vinos blancos de Chile
DICIEMBRE DEL 2019
Descrita como una variedad: “De bella y rica vegetación, que no excluye una buena fertilidad, cosas rara en los cepajes vigorosos. Entre las vinas blancas de segunda apoca de madurez, no conocemos variedad más conveniente para los ribazos, los terrenos secos y pobres. El semillón es el gran cepaje blanco francés. El sauvignon le iguala sin duda y le sobrepasa, puede ser, por el montant y el bouquet, pero tiene el gran defecto de ser poco vigoroso y de no convenir tan bien, como su robusto asociado a los terrenos de ribazo, los faldeos, situación lo más a menudo indispensable a la producción de grandes vinos. Existe en bastante abundancia en todas parte de Chile.” (Rojas, M. 1987)
Durante el siglo XX esta noble variedad francesa se extendió notoriamente por los valles de Colchagua, Curicó y Maule, hasta ser la verdadera protagonista de los cepajes blancos producidos en Chile, sólo superada por la Moscatel de Alejandría durante la primera mitad del siglo. No fue sino hasta la década de 1980 que esta situación comenzaría a cambiar en favor del Sauvignon Blanc, cepaje que en la actualidad llega a las 15.172 hectáreas plantadas, frente a las sólo 958 del Semillón (SAG, 2019).
Presente aún -aunque cada vez más escasamente en las regiones de O’Higgins, Maule y Bío-Bío- el Semillón es una verdadera cepa patrimonial de Chile, tanto por su historia y arraigo vitícola, como asimismo, por su reconocimiento entre los cepajes franceses fundadores de la vitivinicultura chilena moderna. Y como queda de manifiesto, es necesario contribuir a su revalorización, protección y resguardo ante una inminente desaparición de nuestra historia y tradición vitivinícola.